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Kennedy Vargas, un cronista deportivo que también hace carrera política

La vida política ha servido de carrera para comunicadores deportivos, que sin renunciar a su profesión inicial, tomaron bandería por esa otra rama del sector social.

El pasado 17 de agosto, el presidente de la República, Luis Abinader dio a conocer mediante decreto 330-20, la designación de Santos Kennedy Vargas como viceministro de Deportes, bajo la dependencia del ministerio de Deportes, que dirige Francisco Camacho. También fueron designados Franklin Domingo de la Mota Núñez, Johnny Armando Peña Feliz y Juan Antonio Vila Reynoso.

Vargas presenta en su hoja de servicio profesional una historia dentro de la comunicación deportiva, que además de medios escritos, incluye labores en la televisión, así como en la publicación de varios libros.

Ahora dedicará sus esfuerzos a mejorar el deporte. “Estamos en el Ministerio Deportes, gracias al presidente Luis Abinader, al ministro de Educación, Roberto Fulcar y al ministro dle Deportes, Francisco Camacho”.

El de Vargas no es el único caso al servicio de la administración pública, ya antes, Ramón Jerez se mudó de editor deportivo de El Nacional a ser viceministro de Deportes (subsecretario, como se conocía entonces) y el comunicador Temístocles Metz (Temo), es quien ha ocupado la posición más alta del ahora conocido Ministerio de Deportes, antes Secretaría, cuando fue nombrado secretario de esa cartera. Falleció ocupando sus funciones en 1990.

Vargas, nativo de Mella, provincia Independencia, se ligó al mundo del periodismo cuando comenzó como mensajero del fenecido don Rafael Herrera, en el Listín Diario el 1 de abril de 1986, justo el día de su cumpleaños. Pero primero escribió allí en de farándula en la Revista Escala, que dirigía Miguel Ángel Herrera. Al año siguiente, en cierta ocasión le pregunta al entonces editor deportivo de ese medio, Félix Acosta Núñez (fenecido) “¿por qué no se cubre el voleibol?”. Y es ahí cuando Acosta Núñez le sugiere que traiga los datos, los cuales pasó a redactar. Así nace la carrera de Vargas en la comunicación deportiva.

Al paso de los años entonces se involucra en la vida política. Eso lo determina un hecho ocurrido “el 9 de noviembre de 1997”, ocasión en la que fue “secuestrado”. Lo recuerda aún al detallar que “duró casi dos días encerrado en una cárcel, que está en El Polvorín, de Villa Mella. Dos días sin comer y sin beber agua”.

En esa ocasión él trabajaba para el periódico El Siglo y por intervención del entonces editor deportivo, Bienvenido Rojas y del director general de ese medio, Federico Henriquez Gratereaux se le pide al presidente de la República, de entonces, Leonel Fernández para que disponga la localización de Vargas.

“Cuando salí de ahí me fue a buscar Sanz Jiminián por disposición del presidente de la República, Leonel Fernández, así es que yo salvo mi vida. Por eso quiero tanto a Bienvo Rojas, que me dio tanto apoyo”.

Ahí nació su decisión política. “Cuando salí de ahí, dije que tengo que ser político para que estas cosas no sigan pasando en nuestro país”. Tiempo después conoce al que sería presidente de la República en el 2000, Hipólito Mejía. “Logré que mi campo (Mella) sea municipio. Hipólito y el exsecretario de Deportes, César Cedeño me apoyan a despegar mi proyecto político”.

Señala que siempre ha buscado la forma de “cómo servirle a mi provincia. Y la mejor forma es llegando al Gobierno. Servir desde ahí y me enrolé en el mundo de la política también haciendo labor social, con una fundación -que lleva su nombre- que comencé en el 2002”, dijo Vargas, quien también estudió ingeniería de Sistema, en la UNPHU, “becado por el Listín Diario”.

Dejar la crónica deportiva no está en sus planes. Vargas prepara otro libro, titulado la Historia del baloncesto, que se encuentra “en un 80 por ciento”. Y en ese sentido señala: “Quiero servirle al deporte, servirle a la crónica deportiva. No puedo despegarme del deporte, es que yo soy del deporte”.

Vargas dedica su designación de viceministros a dos grupos: “A la crónica deportiva y a mi provincia Independencia. Porque Kennedy Vargas hoy tienen un nombre porque mucha gente le dio su espacio”. Menciona, además de Acosta Núñez a Hugo López Morrobel, Bienvenido Rojas, Onfalia Morillo y a Franklin Mirabal, entre otros.

También practicó baloncesto y recuerda que su primer profesor fue Frank Kranwinkel, “a quien le agradezco cuando llegué al Club San Antón”, también agradece a Ricardo Gioriber Arias “cuando llegué al Manuel Rodríguez Objío, donde jugué voleibol”.

Fuente: Diario Libre

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