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José Antonio Rodríguez deja la Unesco con la satisfacción del deber cumplido

José Antonio Rodríguez ha dejado su impronta como embajador dominicano ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, cargo del que será relevado por el poeta y ensayista Andrés L. Mateo, el Premio Nacional de Literatura 2004.

Rodríguez llegó a la posición luego de pasar por el Ministerio de Cultura, institución de la que fue su titular. A su arribo al organismo lo hizo con con pleno conocimiento de acontecimientos que estaban pendientes por sancionar por parte de la Unesco, los cuales favorecerían a la República Dominicana. Fue el caso de la declaratoria del merengue como Patrimonio Intangible de la Humanidad, lo que posteriormente logró.

El también cantautor espera en Francia por el arribo de Andrés L. Mateo, para entregarle la delegación, quien ha sido designado por el presidente Luis Abinader.

En una entrevista concedida a Diario Libre a través del teléfono, José Antonio Rodríguez aseguró que antes de convertirse en embajador de la República Dominicana allí no entendía cómo el país no le sacaba mayor provecho.

“Este cargo tan hermoso no se le sacara el provecho para el país. Esto no es una posición de vacaciones, porque la diplomacia es un hermosísimo trabajo de 24/7. Cuando llegué descubrí la cantidad de cosas a las que puede el país sacarle provecho. Me reuní con el personal que estaba dispuesto al trabajo y sacamos conclusiones de todos los temas”, contó el artista.

Aunque reconocen más la incorporación del merengue y lab achata como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, estimó que existen muchas acciones que impactan positivamente sobre el país.

Recordó que hace pocos días estuvo en una reunión virtual con los alcaldes del país para que conocieran la importancia que tuvo la declaratoria de Santo Domingo como Ciudad Creativa en el rango de la música.

“Solamente pertenecer a esa red en la que hay más de 50 ciudades, se tiene acceso a conocer sus experiencias y sacarle provecho a esa relación. Eso es algo que no tiene límites para un país”, dijo.

Satisfecho

Rememoró el tránsito por el que tuvo que pasar el merengue hasta llegar a ser reconocido por Unesco.

“Yo creo que lo del merengue fue el camino a seguir. Tu recordarás que la posición ya la habían rechazado tres semanas antes de la reunión del Comité de Patrimonio Cultural. La suerte es que venía uno que había sido ministro de Cultura y que conocía el tema. Me explicaron de que había dos puntos del expediente que habían sido cuestionados. Allí explicamos que nunca se nos pidió ninguna documentación adicional, pero descubrimos que podíamos llegar a través de los países miembros del comité”, aseguró Rodríguez.

A tan solo tres días de la reunión conversó los representantes de varios países y por eso el merengue es ratificado en una discusión del comité, una situación similar a la que vivió cuando se presentó la bachata en la reunión celebrada en Bogotá.

“Sucedió lo mismo porque de cinco puntos dos fueron rechazados. Sin embargo, hicimos el trabajo y finalmente se aprobó a unanimidad”, afirmó.

¿Juego de la Vitilla, un Patrimonio de la Humanidad?

Hace pocas semanas José Antonio Rodríguez anunció que reunía toda la documentación necesaria para proponer a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que el “Juego de la Vitilla” sea declarado como Patrimonio de la Humanidad.

Algunos consideraron descabellado su planteamiento, pero defiende su propósito.

“Con la Vitilla se da un caso, tan o más importante que la bachata. Fíjate lo que te voy a decir. La Vitilla es una expresión cultural que tiene elementos que engrandecen al pueblo dominicano. Primero está el reciclaje en un momento el que esto forma parte uno de los temas más importantes de la organización. La Vitilla es un tema de reciclaje, pero además es una invención dominicana que le ha funcionado a los peloteros de Grandes Ligas”, dijo.

Y agregó: “Yo quiero que tú veas los testimonios que tenemos de esos jugadores, los cuales fueron llevados a los técnicos de ciencia sociales en el área de deportes. Ellos no lo podían creer. Los recibieron muy bien. Es tan grande como la bachata porque eleva el sentimiento de los dominicanos en cuanto a su creatividad”.

A la espera de su sucesor

José Antonio Rodríguez aun no tiene fecha de regreso al país. Todo dependerán de la llegada a Francia de Andrés L. Mateo. Allí le entregará toda la documentación de los proyectos que dejó en carpeta.

De regreso a la actividades culturales

José Antonio Rodríguez y su esposa, la también artista Mónika Despradel perdieron recientemente a Sebastián, el hijo que inspiró la Fundación Nido Para Ángeles.

Cuando se le preguntó de los planes que tiene, aseguró que siente que todavía tiene mucho que dar.

“Yo no puedo estar tranquilo. En el área de la cultura vamos a reinsertarnos con los grupos y de alguna forma seguir aportando”, concluyó.

Fuente: Diario Libre

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